1/2/2009

LA VIOLENCIA EN LAS PAREJAS


Todo el mundo ha oído canciones sobre el sufrimiento que puede provocar el amor. Pero eso no se refiere al dolor físico: una persona que te quiere jamás debería maltratarte. Las relaciones saludables implican respeto, confianza y consideración hacia la otra persona.
Lamentablemente, muchas relaciones se vuelven violentas. De hecho, 1 de cada 11 estudiantes secundarios realizan denuncias de violencia física de parte de su pareja.
A veces los malos tratos o la violencia se pueden confundir con el hecho de estar pendiente, preocuparse y cuidar de una persona. En algunos casos, resulta incluso halagador; por ejemplo, piensa en una amiga cuyo novio es sumamente celoso. Tal vez hayas pensado en alguna ocasión que el novio de tu amiga está muy enamorado y se preocupa mucho por ella. Pero, en realidad, los celos desmesurados y el comportamiento controlador no son en absoluto signos de afecto. El amor implica respeto y confianza; no significa estar constantemente preocupado por el posible final de la relación.
Los malos tratos y la violencia pueden ser físicos, psicológicos o sexuales. Dar bofetadas, puñetazos o patadas son formas de violencia física que se pueden dar tanto en las relaciones de pareja como en las de amistad.
El maltrato psicológico, como meterse con alguien, intimidarlo y humillarlo, puede ser difícil de detectar porque no deja marcas o cicatrices visibles. Las amenazas, los insultos, las descalificaciones y el desprecio son formas de maltrato psicológico que pueden hacer mucho daño y dejar trastornos emocionales -no sólo mientras ocurren sino también a largo plazo.
Cualquier persona puede ser víctima de maltrato, sin importar si es hombre o mujer.
El primer paso para escapar de una relación violenta es darte cuanta de que todo el mundo tiene derecho a que lo traten con respeto y a no recibir malos tratos físicos, sexuales o psicológicos.


SIGNOS DE QUE ESTÁS SIENDO VÍCTIMA DE MALOS TRATOS O VIOLENCIA
A continuación, encontrarás algunas señales de que puedes estar manteniendo una relación caracterizada por la violencia. Debes estar atento si tu pareja hace algo de lo siguiente:
te provoca daños físicos de cualquier forma, incluidas las bofetadas, los empujones, las sacudidas, las cachetadas, las patadas o los puñetazos
intenta controlar diferentes aspectos de tu vida, por ejemplo, cómo vistes, a quién frecuentas y qué dices
con frecuencia, te humilla o te hace sentir que no vales nada; por ejemplo, te desacredita pero dice que te quiere
te amenaza con hacerte daño si terminas la relación
deforma la realidad para hacerte sentir que eres tú quien tiene la culpa de su comportamiento
te exige que le informes siempre adónde vas
se pone celosa y se enfada constantemente cuando quieres pasar tiempo con tus amigos
Frases como: "Si me quisieras de verdad, harías…" también deberían ponerte sobre aviso. Este tipo de afirmaciones no son más que un chantaje emocional realizado por una persona que sólo busca conseguir lo que desea. Si sientes que algo no está bien, es probable que así sea.
Signos de que un amigo está siendo víctima de malos tratos o de violencia
Además de las señales que ya mencionamos, aquí encontrarás algunos signos de que una persona puede estar siendo maltratada por su pareja:
Moretones, fracturas, distensiones, heridas o marcas corporales inexplicables.
Tendencia excesiva a culparse o avergonzarse sin motivo aparente.
Alejamiento y actitud reservada con los amigos y la familia.
Dejar de asistir a las celebraciones escolares o sociales con la excusa de que no les ve ningún sentido.
Las víctimas de malos tratos o violencia necesitan que alguien las escuche y crea en ellas. Tal vez no quieran contárselo a sus padres por temor a verse obligadas a poner fin a la relación. Estas personas a menudo creen que la violencia es culpa suya; que "se lo han buscado" o que no merecen nada mejor. Pero nadie merece que lo maltraten. Tu amigo necesita que lo ayudes a entender que lo que le ocurre no es por su culpa, que no es una mala persona. La persona que ejerce la violencia tiene graves problemas y necesita ayuda profesional.
Si un amigo está recibiendo malos tratos, necesita tu paciencia, tu cariño y tu comprensión. También necesita que lo animes a pedir ayuda a un adulto inmediatamente, por ejemplo, a sus padres o al psicólogo escolar. Lo que más necesita es ser escuchado sin ser juzgado. Se necesita mucho valor para reconocer que uno está siendo objeto de malos tratos; haz que tu amigo sepa que tiene todo tu apoyo.


CICLO DE LA VIOLENCIA FÍSICA
Lenore Walker definió el Ciclo de la violencia a partir de su trabajo con mujeres, y actualmente es el modelo más utilizado por las/los profesionales.
El ciclo comienza con una primera fase de Acumulación de la Tensión, en la que la víctima percibe claramente cómo el agresor va volviéndose más susceptible, respondiendo con más agresividad y encontrando motivos de conflicto en cada situación.
La segunda fase supone el Estallido de la Tensión, en la que la violencia finalmente explota, dando lugar a la agresión.
En la tercera fase, denominada de “Luna de Miel” o Arrepentimiento, el agresor pide disculpas a la víctima, le hace regalos y trata de mostrar su arrepentimiento. Esta fase va reduciéndose con el tiempo, siendo cada vez más breve y llegando a desaparecer. Este ciclo, en el que al castigo (agresión) le sigue la expresión de arrepentimiento que mantiene la ilusión del cambio, puede ayudar a explicar la continuidad de la relación por parte de la mujer en los primeros momentos de la misma.
Este ciclo pretende explicar la situación en la que se da violencia física, ya que la violencia psicológica no aparece de manera puntual, sino a lo largo de un proceso que pretende el sometimiento y control de la pareja.

CONSECUENCIAS PSICOLOGICAS PARA LA MUJER MALTRATADA
El síndrome de la mujer maltratada, definido por Walker y Dutton se define como una adaptación a la situación caracterizada por el incremento de la habilidad de la persona para afrontar los estímulos adversos y minimizar el dolor, como negación; por el cambio en la forma de verse a sí mismas, a los demás y al mundo. También pueden desarrollar los síntomas del trastorno de estrés postraumático, sentimientos depresivos, de rabia, baja autoestima, culpa y rencor; y suelen presentar problemas somáticos, disfunciones sexuales, conductas adictivas y dificultades en sus relaciones personales;re-experimentación del suceso traumático, evitación de situaciones asociadas al maltrato y aumento de la activación. Estas mujeres tienen dificultades para dormir con pesadillas en las que reviven lo pasado, están continuamente alerta, hipervigilantes, irritables y con problemas de concentración.
Además, el alto nivel de ansiedad genera problemas de salud y pueden aparecer problemas depresivos importantes.
Desarrollo del síndrome de la mujer maltratada
En la primera fase, la mujer está confusa y desorientada, llegando a renunciar a su propia identidad y atribuyendo al agresor aspectos positivos que la ayudan a negar la realidad. Se encuentran agotadas por la falta de sentido que el agresor impone en su vida, sin poder comprender lo que sucede, solas y aisladas de su entorno familiar y social y en constante tensión ante cualquier respuesta agresiva de su pareja.
Durante esta fase, las mujeres pasan un choque inicial en el que se sienten heridas, estafadas y avergonzadas, además de encontrarse apáticas, cansadas y sin interés por nada.

CÓMO PUEDES AYUDARTE A TÍ MISMO?
¿Qué deberías hacer si estás siendo víctima de cualquier tipo de malos tratos o violencia? Si crees que amas a una persona, pero con frecuencia le tienes miedo, ha llegado el momento de poner fin a esa relación cuanto antes. Mereces que te traten con respeto y puedes encontrar ayuda.
Primero, protégete. Un adulto en quien confíes te puede ayudar. Si la persona que te maltrata te ha agredido físicamente, solicita atención médica inmediatamente o llama a la policía. Agredir físicamente a una persona es un delito, al igual que la violación, incluso si el violador es una persona con quien mantienes una relación sentimental.
Evita aislarte de tus amigos y familiares. Tal vez no sepas a quién acudir o quizás te avergüences de lo ocurrido, pero será entonces cuando necesitarás más apoyo. Muchas personas, como los psicólogos, médicos, profesores, entrenadores y tus amigos querrán ayudarte; permíteles que lo hagan.
No creas que puedes salir de esta situación tú solo. Tus familiares y amigos que te aprecian y se preocupan por ti pueden ayudarte a superarlo. Es importante que sepas que el hecho de pedir ayuda no es ningún signo de debilidad: por el contrario, indica que eres muy valiente y estás dispuesto a defenderte.

……Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación.
Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad.
Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia porque ellos serán saciados.
Bienaventurados los misericordiosos porque ellos recibirán misericordia.
Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a DIOS.
Bienaventurados los pacificadores porque ellos serán llamados HIJOS DE
DIOS…” (Mateo 5:4-9)