9 jul. 2009

LA CONDICIÓN DEL HOMBRE ANTE UN DIOS SANTO, Y SU RESPUESTA

Es muy importante entender la situación real del hombre natural, es decir, del hombre sin Cristo.
La gran tragedia del ser humano sin Dios, es la de no conocer su situación real ante Dios.
Por lo general, el hombre sin Dios vive en la vida según su creencia: o bien creyendo que esta vida es todo lo que hay, y que después no hay nada; o bien creyendo los postulados de su religión particular.


"El hombre en sí, es la expresión enfática del egoísmo”

Si nos damos cuenta, el hombre no deja de “creer”; eso es innato en él, puesto que es un ser espiritual. Por tanto, le sería muy beneficioso prestar atención y tomar en cuenta lo que el verdadero Dios ha dicho a través de Su libro, la Biblia.
La Biblia, el libro de Dios, en definitiva dice dos cosas que deberían ser del conocimiento de todos los hombres:
El hombre - en sí - está eternamente condenado (Jn. 3: 19; Ro. 3: 23)
El hombre requiere de la salvación que sólo Dios puede proveer para salir de esa condenación (Jn. 3: 16; Ro. 3: 24)
El hombre natural, es decir, el hombre sin Cristo (1 Corintios 2: 14) está condenado, porque está separado de Dios por causa de su pecado.
El hombre sin Cristo está separado de Dios por el pecado, y su final eterno es el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda (Ap. 21: 8)
Pecado es vivir conforme a la voluntad de uno, sin considerar la voluntad de Dios.
Aunque ese hombre haya vivido una vida sin excesos, comportándose aceptablemente a los ojos de la sociedad en la que está; respetando las leyes naturales y civiles, y buscando su felicidad sin perjuicio de terceros, e incluso haciendo felices a otros en el contexto de un sano altruismo - todo lo cual en su conjunto sería testimonio más que aceptable según el baremo de este mundo civilizado – aún y así estaría eternamente condenado, y llegado el momento de expirar, iría al infierno sin remisión.

Aunque ese hombre haya vivido tal y como lo expuesto justo arriba, añadiendo a ello el haber sido fiel cumplidor de los mandamientos de una religión determinada, buscando a su manera y albedrío el agradar a su Dios; sacrificándose por los suyos, y aún por otros desconocidos – aún y con todo - estaría eternamente condenado, y llegado el momento de expirar, iría al infierno sin remisión.

Todavía podemos dar un tercer caso, el de un hombre creyente nominal que siempre ha ido a la iglesia cristiana, que periódicamente lee la Biblia y ora, que jamás dice palabras malsonantes, es servicial, está involucrado en diversas actividades evangelísticas, dando un testimonio cristiano más que aceptable, etc. etc. pero que jamás nació de nuevo verdaderamente (Jn. 3: 3); por lo tanto, ese hombre o mujer, estaría eternamente condenado, y llegado el momento de expirar, iría al infierno sin remisión.

Espero que este estudio nos ayude a comprender mejor, no sólo la realidad del hombre ante Dios, sino la respuesta de Dios al hombre; la única respuesta ante la siguiente gran pregunta:

“Si a pesar de todos mis esfuerzos, estoy condenado a pasar toda la eternidad en el infierno, ¿Cómo poder escapar de esa realidad, si es que hay manera?”

Esta pregunta, todo ser humano se la tendría que hacer, así como buscar la respuesta.


“La Biblia nos enseña cual es la voluntad de Dios”

1. Preludio:
“Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender…” (1 Corintios 2: 14)

El hombre natural, es decir, el hombre sin Dios, no puede por él mismo entender y percatarse de las cosas de Dios. Vive conforme a la faceta natural, pero está muerto en cuanto a la percepción espiritual de Dios, y todo ello a causa de esa separación producida por el pecado.

El pecado causó separación del hombre respecto a Dios. El aceptar que lo que al hombre le separa de Dios es el pecado, es clave para proseguir en el entendimiento de toda esta cuestión.

¿Por qué el hombre natural está condenado, y desde cuando esto es así? Remontémonos al principio.

Cuando al sexto día Dios terminó Su creación (Génesis 2: 1), vio y consideró que todo lo que había hecho era bueno en gran manera (Génesis 1: 31). No había pecado, sino inocencia.

La muerte no existía. De hecho, no había enfermedades, ni catástrofes naturales, ni ningún tipo de deficiencia. El clima era ideal, y todo rebosaba vida y bien sobre la tierra.

“En el principio todo fue creado perfecto”

El hombre, fue creado por Dios a Su imagen y conforme a Su semejanza (Gn. 1: 26), para mantener una relación de amistad y amor con su Creador, y regir sobre lo que El había creado (Gen. 1: 28-30).

La responsabilidad de todo lo creado sobre la tierra estaba en las manos del hombre recién creado. Y así fue por pocos años (Gen. 1 y 2). Hasta que usando de su libre albedrío, tanto Eva como Adán prefirieron romper su relación con Dios al decidir creer las promesas mentirosas del diablo:

“Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que el Señor había hecho; la cual dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto? Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto podemos comer; pero del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni le tocaréis, para que no muráis. Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis; sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios sabiendo el bien y el mal” (Génesis 3: 1-4).

La decisión del hombre de creer al diablo antes que a Dios fue tomada en perfecto uso de su libertad, de su voluntad y conocimiento, por lo tanto había responsabilidad y consecuencias.

Esa decisión motivó la ruptura eterna de relación entre la criatura y su Creador. Por todo ello, la desobediencia de la mujer y luego la del hombre (Génesis 3: 6), desencadenó maldición. Esa maldición vino sobre toda la tierra hasta hoy…

“...maldita será la tierra por tu causa (la de Adán), con dolor comerás de ella todos los días de tu vida. Espinos y cardos te producirá, y comerás plantas del campo. Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra...” (Génesis 3: 17-19).

Al estar el hombre separado de Dios, la muerte entró en el mundo. No sólo la muerte del mismo hombre (Génesis 2: 17), sino la muerte de todo lo creado sobre la tierra.

Esta caída en cuanto al hombre, hay que entenderla en toda su medida; significa: condenación eterna.

“El infierno es un lugar real y eterno adonde van todos los que se pierden”

El hombre se condenó a sí mismo al romper unilateralmente su vínculo con Dios su Creador, por pecar contra Él con conocimiento de causa.

Esta es la consecuencia del mal uso de la libertad y de la voluntad que le fueron otorgadas. Dice la Biblia:

“Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron” (Romanos 5: 12)

“...la muerte entró por un hombre (Adán)...porque así como en Adán todos mueren...” (1 Corintios 15: 21, 22).

En su contexto general, el resultado de la desobediencia de Adán ha quedado más que patente a través de toda la historia de la humanidad: más pecado y maldad con sus consecuencias a priori y a posteriori: violencia, muerte, enfermedades, hambruna, desgracias, y un largo etcétera que todos conocemos tan bien.

A ese mal, habría que añadirle otro. A causa de la insaciable soberbia del ser humano alejado de Dios, el hombre busca el endiosarse. Aprovechándose de la vida que Dios le concede sobre esta tierra, el hombre sea abierta o calladamente, prescinde de Dios y se levanta en su espuria autosuficiencia con sumo descaro.

Pero el hombre no fue creado para ser un dios, y esto es lo que muchos irresponsables no entienden aún. El pretender ser dios de su vida, le lleva a una inexorable perdición, porque haciendo así, se cierra a sí mismo toda puerta a la humildad y humillación ante Dios, el Único que le puede salvar.
El hombre fue creado para vivir en dependencia de su Creador.
El hombre no puede tener vida en sí mismo. Sencillamente, no es así. El pretender esto, es dar la espalda a Dios el cual en Cristo sí es la vida (Jn. 14: 6; 1 Jn. 5: 12); y perderse para siempre.
El pecado de Adán trajo otra consecuencia añadida: el hombre ya no pudo, ni puede, hacer nada por sí mismo para restaurar lo que él mismo rompió, y sigue rompiendo cada día.

“El hombre actual, por lo general, se cree auto suficiente respecto de Dios, por eso vive en un terrible y mortal engaño”

2. El hombre es básicamente malo:
Todos los hombres fueron alejándose paulatinamente más y más de Dios, como consecuencia de su corazón no regenerado.

El hombre no es básicamente bueno, sino básicamente malo. El mismo Dios declaró: “...el intento del corazón del hombre es malo desde su juventud...” (Génesis 8: 21). Esto quiere decir que desde que el ser humano tiene uso de razón, peca y es un pecador. Esta es la realidad. A pesar de lo que dicen ciertos incautos, la Biblia asegura:

“Ciertamente no hay hombre justo en la tierra, que haga el bien y nunca peque” (Eclesiastés 7: 20). Prosigue diciendo: “No hay justo, ni aun uno...por cuanto todos pecaron, están destituidos de la gloria de Dios” (Romanos 3: 10, 23).

Por contrapartida, toda religión sin Cristo, básicamente enseña que haciendo obras buenas más que malas, uno irá poco a poco regenerándose o salvándose, o como se le quiera decir, porque la balanza se inclinará más hacia el lado bueno. Esto no es más que una simpleza y error.

Imagínese que tiene en su mano una jarra de cristal llena de agua sucia, ¿Qué haría usted para que, en vez de tener esa agua sucia, pudiera contener agua limpia y cristalina que pudiera calmar su sed? ¿Añadiría agua limpia a la sucia? Estoy seguro que no haría eso. Añadir agua limpia al agua sucia, ¡sería de ignorantes! En todo caso, lo que haría sería vaciar la jarra, limpiarla, y entonces ya estaría preparada para ser rellenada de agua limpia.

Por años hemos intentando añadir agua limpia, que simbolizaría nuestros pobres esfuerzos por hacer lo correcto, al agua sucia. ¡Al final no teníamos más que... más agua, y agua siempre sucia!

La Biblia, dice que las buenas obras sin un corazón regenerado, son ese intento de obtener agua limpia que calme la sed. Jamás ocurrirá.

La Biblia es muy clara ante ese intento de ser buena gente ante Dios, sin Dios, porque define nuestras justicias, ¡fíjense! como “trapos de inmundicia”:

“Si bien todos nosotros somos como suciedad, y todas nuestras justicias como trapo de inmundicia; y caímos todos nosotros como la hoja, y nuestras maldades nos llevaron como viento” (Isaías 64:6).

Por eso, Salomón, inspirado por el Espíritu Santo llega a preguntarse: “¿Quién podrá decir: Yo he limpiado mi corazón, limpio estoy de mi pecado?” (Proverbios 20: 9).

Y la respuesta a esta pregunta que se planteó el rey Salomón, es: nadie

Pero a pesar de la observación divina, muchos se creen justos en sí mismos, no obstante la Biblia, con nitidez, advierte: “Todos los caminos del hombre son limpios en su propia opinión, pero Jehová pesa los espíritus” (Proverbios 16: 2).

¡El hombre no es un buen juez de sí mismo!

O bien para acallar su conciencia, o bien para sentirse mejor con sí mismos, los hombres intentan aplacar su conciencia a base de buenas obras, pero esas obras no son garantía de nada porque el problema del pecado del hombre estriba en su corazón.

El corazón es la clave. Hay que ir a la base del problema, y no perderse en las ramas.

Dice la Biblia: “Engañoso es el corazón, más que todas las cosas” (Jeremías 17: 9).

El dictado del corazón no regenerado es engañoso.

“El hombre tiene un problema de corazón”

El corazón no regenerado es el resultado de la rebelión del hombre natural, del hombre sin Cristo. Ese corazón se levanta como enemigo de Dios.

Sólo Dios puede cambiar ese corazón y darnos el que Él tiene. Así oraba David cuando pecó contra Dios: “Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu nuevo dentro de mí” (Salmo 51: 10).

Es preciso que el corazón del hombre sea regenerado, porque el hombre tiene un verdadero problema de dureza de corazón.

Dijo Jesús: “Oí, y entended: No lo que entra en la boca contamina al hombre; mas lo que sale de la boca, esto contamina al hombre...lo que sale de la boca, del corazón sale...Del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias...” (Mateo 15: 11, 18, 19).

El pecado es consecuencia directa de un corazón no regenerado, y ese pecado genera la muerte espiritual: “Porque la paga del pecado es muerte...” (Romanos 6: 23).

A su vez, ese pecado origina la separación definitiva de Dios.

Cuando el hombre muere en ese estado, su destino final y eterno es el infierno.

El infierno es un lugar real de eterno tormento que Dios preparó para Satanás y sus demonios. También es el destino de todos los que mueren sin Cristo.

“...los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre...” (Apocalipsis 21: 8).

¿Quién condena realmente, el juez, o el que se condena por su acción?
Por otra parte, la dureza del corazón del hombre sin Cristo atrae la justa ira de Dios:

“Pero por tu dureza y por tu corazón no arrepentido, atesoras para tí mismo ira para el día de la ira y de la revelación del justo juicio de Dios” (Romanos 2: 5)

Algunas personas quieren evitar este punto diciendo que el amor de Dios cancela la ira. ¡El problema es que malentienden el amor de Dios!

Si prestamos cuidadosa atención a lo que dice este versículo que hemos leído, lo que vemos es que es el mismo pecador el que acumula o atesora ira para sí mismo. ¡El mismo hombre sin Cristo se autocondena!

Si un hombre comete un asesinato, ¿acusamos al juez por emitir un veredicto de condena? ¡No! Fue el asesino el responsable de su destino.

El asesino se condenó a sí mismo cuando cometió el asesinato; el juez sólo aplicó el código de justicia. El Señor Jesús lo definió de manera clarísima, cuando dijo:

“Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas. Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas” (Juan 3: 19, 20)
“… el que no cree, ya ha sido condenado…” (Juan 3: 18)

Es el amor por el mal (y a veces éste disfrazado de bondad y de altruismo), el que hace que las gentes se condenen a sí mismas. Por eso la Biblia dice que todos los que se aferran a su pecado, y aún lo justifican (porque en realidad lo aman), condenándose a sí mismos, son cegados definitivamente por el dios de este siglo, que es Satanás. (2 Co. 4: 3, 4)
Véase que creer no significa solamente aceptar tácitamente la verdad en la mente, sino ponerse verdaderamente de acuerdo con Dios.

3. La Respuesta de Dios:
Si Dios, el Creador hubiera sido un Dios meramente justo, nadie tendría la más mínima posibilidad de salvarse. Por justicia, todos merecíamos esa condenación.

¡Si no hubiera Dios hecho algo, el hombre estaría irremisiblemente perdido para siempre!, pero Dios ideó un plan para salvar a los hombres desde antes de la fundación del mundo. La iniciativa siempre es de Dios.

El motivo de hacer así: sencillamente por amor.

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él” (Juan 3: 16, 17)

Así pues, ante aquella pregunta que todo hombre sobre la tierra debería hacerse – recordemos:

“Si a pesar de todos mis esfuerzos, estoy condenado a pasar toda la eternidad en el infierno, ¿Cómo poder escapar de esa realidad, si es que hay manera?”

La respuesta de Dios es Jesucristo. Sólo Jesucristo es la puerta de escape de esa condenación segura. Él mismo lo dijo: “Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos” (Juan 10: 9)

“Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí” (Juan 14: 6)

Jesucristo, “y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos” (Hchs. 4: 12)

“El corazón del hombre sin Cristo está cargadito de pecados”






























“El antídoto del pecado es la cruz, aplicada al corazón del hombre. Sin la cruz, no hay salvación”

A. ¿Cómo recibir la salvación a través de Cristo?:
Todas las religiones humanas, básicamente enseñan que el hombre es el que debe alcanzar, sea a Dios, o el Nirvana, o el Paraíso, etc. es decir, que el hombre tiene que hacer el imposible intento de salvarse a sí mismo, pero la gran noticia es esta:

“No, que nosotros podamos alcanzar a Dios; sino que Dios nos alcanza a nosotros por medio de Jesucristo: Dios llega al hombre porque el hombre no puede llegar a Dios. Por eso, Jesucristo hombre es el único mediador entre Dios y los hombres (1 Tim. 2: 5, 6)”.

Jesucristo bajó del cielo, dejando su gloria atrás, y vino a la tierra en el cumplimiento del tiempo, cuando el Padre le envió, naciendo de mujer (Gl. 4: 4).

Él se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres, y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz (Fil. 2: 7, 8).

Todo pecador, por la ley, debía morir a causa de sus propios pecados; por lo tanto ningún pecador podía morir por otro pecador; sólo Cristo, por no tener pecado, podía morir por todos nosotros, pecadores.

“Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el Justo por los injustos, para llevarnos a Dios” (1 Pedro 3: 18).

No todos le recibieron, pero a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio, y les da potestad de ser hechos hijos de Dios (Juan 1:12), porque Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados (2 Corintios 5: 19)

Por eso el mandato divino es este: ¡Reconcíliese con Dios! Ya que al que no conoció pecado – es decir, Cristo - por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en Él (2 Co. 5: 20, 21). Es decir, el pagó el precio de nuestro pecado y consiguiente condenación, en la cruz.

Pero como la muerte no le pudo retener, Él resucitó de los muertos por la gloria del Padre, para que así también nosotros andemos en vida nueva (Hchs. 2: 24; Ro. 6: 4)

Por ello la respuesta de Dios la podemos resumir con la siguiente declaración escritural:

“El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios, no tiene la vida. Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna…” (1 Juan 5: 12, 13)

Lo que separa al hombre pecador de Dios es su pecado que le arrastra irremisiblemente a la muerte eterna. Pero Cristo entregó su propia vida, su propia sangre como suficiente pago para librarnos de esa condenación. El es nuestro único sustituto.

Cristo cumplió toda la demanda de justicia de la Ley de Dios en la cruz del Calvario. Recibiéndole, recibimos Su justicia, Su perdón y Su paz (Ro. 5: 1)

Muchos creen eso de forma teórica, pero jamás han dado el verdadero paso de arrepentirse de sus pecados. Entonces ese sacrificio de Cristo no puede actuar a favor de ese pecador impenitente.

Cuando la Biblia dice que por gracia somos salvos, por medio de la fe (Ef. 2: 8), eso significa que debemos obedecer al precepto bíblico y al Espíritu Santo, que nos lleva a dolernos por nuestra vida pecaminosa, y a renunciar a vivir así, apartándonos de ese mal, para vivir conforme a Dios. Esto significa arrepentirse.

Así que recibir a Cristo, no es sólo un mero trámite mental o religioso, sino un verdadero trámite espiritual y de fe auténtica. La obra de esa fe (Sgo. 2: 17) es el quebrantarnos delante de Dios, asumiendo en Su temor toda nuestra responsabilidad ante Él, y esperando solamente en Su misericordia, creyendo que lo que Él ha dicho es verdad: que hay perdón, restauración y vida eterna en Cristo Jesús, y por esa fe, recibir esa salvación (Ef. 2: 8, 9), creyendo.

“Concluimos, pues, que el hombre es justificado por fe sin las obras de la ley” (Romanos 3:28).

Si usted, querido lector, todavía no se ha reconciliado con Dios, el siguiente, es un modelo de oración que le puede ser útil, si lo hace con fe y verdad ante Dios:

“Señor Dios, me dirijo a ti una vez y por todas, para reconocer que he sido un pecador toda mi vida desde que me acuerdo, y realmente sólo he vivido a mi modo, egoístamente.

Sin ocultar nada, quiero decirte que hoy me arrepiento de todos y cada uno de mis pecados, y renuncio a todos ellos. Renuncio a vivir mi vida según yo mismo, para vivir mi vida conforme a Ti.

Por ello pongo mi vida ante ti para que tú dispongas de ella. ¡Me rindo ante ti!

Te pido perdón por toda ofensa, y te entrego todo lo que soy, esperando en tu misericordia.

Declaro que creo en Jesucristo Tu Hijo, y conforme a tu Palabra, le recibo en mi vida como mi Salvador personal y mi Señor; y con Él, el Espíritu Santo y el don de la vida eterna. Gracias por tu amor y tu salvación; te amo, Padre. En el nombre de Jesús. Amén”.

Viva conforme a esa declaración de fe, e inmediatamente busque una iglesia evangélica, donde le puedan ayudar, enseñándole la Palabra de Dios, y ore a Dios y lea la Biblia todos los días. Gracias por atender.

Dios use este texto para Su gloria.

© Miguel Rosell Carrillo, pastor de Centro Rey, Madrid, España.
http://www.centrorey.org/

27 may. 2009

LA OBEDIENCIA




La sociedad de hoy nos presenta un mundo cada vez más egoísta, rebelde donde la obediencia es casi un valor escaso, por eso quiero que recordemos el testimonio que nos dejó nuestro SEÑOR JESUCRISTO:
Haya pues, en vosotros este sentir que hubo también en CRISTO JESÚS, el cual siendo en forma de DIOS, no estimó el ser igual a DIOS como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta muerte, y muerte de cruz. (Filipenses 2:5-9).






Primero definamos lo que significa obediencia es un término que proviene del latín (obedire = obedecer), según el diccionario obedecer significa: cumplir la voluntad de quien manda. Cumplir esta voluntad implica reconocer autoridad, es sabido por todos que la primera autoridad en nuestras vidas la tiene DIOS y al le debemos nuestra obediencia, leemos en Hechos 5:29 Respondiendo Pedro y los apóstoles dijeron; “Es necesario obedecer a DIOS antes que a los hombres” , nótese que dice es necesario esto significa que no es una alternativa o una elección sino una necesidad, para nosotros sus hijos que le amamos , que reconocemos su sacrificio y que esperamos su pronta venida ;por esto obedecer a nuestro PADRE tiene que partir de una decisión personal donde pongamos en práctica el amor y del deseo de agradarle.
Obedecer también significa morir a uno mismo y dejar nuestra soberbia, orgullo altivez para reconocer otras autoridades que él pone a nuestra vida como nuestros padres, pastores, y jefes. Leemos en (Romanos 13:1 - 2) Sométanse a toda persona a las autoridades superiores, porque no hay autoridad sino por parte de DIOS, y las que hay, por DIOS han sido establecidas. De modo que quien se opone a la autoridad, a lo establecido por DIOS se resiste y los que se resisten acarrean condenación para sí mismos.
Animo a que cada día deseemos obedecer a nuestro DIOS para que tengamos una vida llena a de su bendición.

18 abr. 2009

¿ QUÉ SON LAS ETS Ó ENFERMEDADES DE TRANSMISIÓN SEXUAL?





Como su nombre lo indica son enfermedades que atacan los órganos sexuales y se conocen comúnmente como enfermedades venéreas.


Una de las ETS más conocida es el SIDA significa (Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida) que recibió oficialmente este nombre en 1982, Antes fue conocido como la (peste rosa) por las manchas de color rosácea que aparecían en el cuerpo del infectado. Cabe destacar que no existe un tratamiento para erradicar esta enfermedad pero sí para retrasar la evolución y dar una mayor calidad de vida al enfermo; este virus ataca el sistema inmune y deja el organismo expuesto a distintos tipos de enfermedades y canceres especialmente mortales. Se transmite por el contacto sexual, por la leche materna por transfusiones de sangre y por compartir agujas.




En Romanos (1:26-32) leemos: “Por esto DIOS los entregó a pasiones vergonzosas; pues aun sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza, y de igual modo también los hombres , dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío. Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a DIOS los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no conviene; estando atestados de toda injusticia, fornicación, perversidad, avaricia, maldad; llenos de envidia, homicidios, contiendas engaños y malignidades; murmuradores, detractores aborrecedores de DIOS, injuriosos soberbios, altivos, inventores de maldades, desleales sin afecto natural, implacables , sin misericordia; quienes habiendo entendido el juicio de DIOS que los que practican tales cosas son dignos de muerte, no solo las hacen sino que también se complacen con los que las practican.

Esta palabra viene a confirmar lo que muchos pensamos sobre estas enfermedades que son un JUICIO DE DIOS porque ÉL es el ÚNICO creador de todo cuanto existe y eso incluye a la humanidad por supuesto.

Pero el hombre sigue siendo terco y prefiere seguir creyendo que puede vivir sin su creador, sin la persona que más le ama y le amará por la eternidad. Desaprovecha su inteligencia creyendo que tiene una solución a todos sus problemas y cuando se da cuenta que no hay tal, como es el caso de esta enfermedad le culpan hasta afirmar que DIOS es injusto por permitir estas cosas .




Me pregunto ¿Dónde queda la consecuencia de nuestros actos?
Ciertamente si venimos al PADRE el nos perdonará y nos limpiará con su preciosa sangre pero no es menos cierto que la consecuencia de nuestros actos debemos asumirla y que la aparición de estas enfermedades forma parte de estas consecuencias. Por eso animo a sobretodo a los jóvenes de las iglesias a mantenerse puros para DIOS a vivir realmente para Él, a entender que debemos servirle cada día y que la vida cristiana no es otra cosa que practicar lo que dice su palabra.

31 mar. 2009

EL ABORTO Y LOS ABORTISTAS

“Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad; porque lo que de Dios se conoce les es manifiesto, pues Dios se lo manifestó. Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa. Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido. Profesando ser sabios, se hicieron necios, y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles” (Romanos 1: 18-23)

Se que este ensayo ya fue publicado en su día, pero dada la actualidad de la cuestión abortista en general, y en concreto en España, no tengo por menos – una vez más – que airear mi voz, que entre otras muchas, denuncian esta barbaridad legalizada en este siglo, en el que nos ha tocado vivir.
Así que, allá vamos.


1. El hombre es religioso por naturaleza
En estos días, en esta sociedad occidental, donde prima el materialismo y el hedonismo como forma de vivir – o más bien, forma de morir viviendo – muchos se jactan de no seguir ninguna religión o creencia, pero se equivocan.


El hombre es un ser espiritual, y su tendencia natural es la de seguir una creencia, es decir, una forma u otra de entender la existencia, de la cual, como ser pensante, él es consciente.
Muchos piensan que no tienen religión alguna, y no obstante, todo ser humano - lo piense o no, lo acepte o no - sigue como poco los parámetros de una creencia, aun subjetiva e interesada, ajustada y hecha a la medida.


Básicamente los hombres partimos de dos posicionamientos diametralmente opuestos a la hora de hablar de creencia. Una es la creencia en Dios, el Creador; otra es la creencia en el llamado evolucionismo. Una implica un Ser existente y Creador y Dador de la vida; la otra implica un llegar a ser las cosas por el resultado del azar o la casualidad. Una implica un proceso inteligente, pensante y de ingeniería milimétrica; la otra implica... ¡nada! Una implica responsabilidad ante ese Ser; la otra implica... ¡nada! Una apunta hacia el Todo, la otra apunta hacia... ¡nada!


Cuando uno llega a creer que no hay Dios, o de que Dios nunca nada tendrá que ver con él, entonces acalla su conciencia, y llega a sentir el engañoso alivio de no tener que rendir cuentas a nadie por encima de él por lo que hace en la vida o por como la vive. El llega a ser dios de sí mismo, y procede según quiere y entiende, y no nos engañemos, esta es la filosofía de esta generación. Es la filosofía de muerte eterna a la que muchos, muchos se han abocado de cabeza.


El hombre es un ser religioso por naturaleza; siempre cree en algo, aunque sea inverosímil

2. El bien y el mal
Fíjense bien. El bien y el mal son conceptos morales que necesariamente deben partir de Dios, es decir, de un Ser Superior que trasciende a lo que vemos con nuestros ojos de carne, y que es Dueño y Razón de todo lo que existe. Pero si absurdamente se niega la existencia de ese Ser, no sólo se niega la Razón de la misma existencia, sino que también se niega la realidad del bien y del mal que sólo ese Dios, como Legislador Moral, puede dictar, y ha dictado.

Algunos dirán aquí - “bueno, los hombres tenemos inteligencia como para delimitar el bien y el mal aunque sea de forma parcial o subjetiva” – sí, pero eso no soluciona el meollo de la cuestión, ya que el hombre es una criatura con un principio y seguramente un final (en eso todos están de acuerdo), y si tiene ciertas de esas atribuciones morales, es porque necesariamente las ha tenido que recibir. Si las ha recibido, es que existe un Dador que se las ha concedido.

Por lo tanto, el segundo posicionamiento de creencia, esto es, el evolucionismo, conlleva en sí una patente amoralidad, que fluye tantas veces hacia la inmoralidad, ya que en la práctica no sólo cuestiona, sino que ataca, acosa y pervierte la definición moral expresada de Dios, el Legislador y Juez.

Es por eso que tal posicionamiento de creencia necesariamente producirá un efecto derivado de su causa. En este artículo estaremos viendo, lo que denominaremos: “Un fruto del evolucionismo”.


3. Fruto del evolucionismo sin ecuanum; la maldad del aborto
Hoy en día el mundo reclama sus derechos. Todos reclaman sus derechos...todos excepto aquellos que no pudieron, ni pueden llegar a nacer porque fueron, y son abortados, y el derecho principal al que no pudieron reclamar, fue precisamente el de vivir.

Millones de personas son asesinadas en todo el mundo, y no me estoy refiriendo a la mafia, la camorra, al narcotráfico, a los gobiernos despóticos o a las guerras injustas. Millones de personas en todo el mundo están siendo asesinadas en el vientre de sus madres – y enfatizamos, personas - sencillamente porque aquéllas no los quieren, sus cómplices las animan a proceder según esa sumamente egoísta acción, y esos médicos que ya han olvidado su código deontológico que les obliga a preservar la vida, las ejecutan... y por supuesto están esos legisladores, y esos políticos que se lavan las manos, porque son “demócratas”.

De hecho, estamos hablando de ASESINATOS EN MASA.
Estamos hablando de llevar a la pena de muerte a los que merecen la vida, porque son tan humanos como usted o yo, pero que por su condición, no tienen como defenderse o protegerse.
Estamos hablando del peor acto de cobardía que un ser humano puede cometer y comete: quitarle la vida a un desvalido e indefenso niño, y así una vez tras otra.
Estamos hablando de la mayor de las hipocresías, en la cual los hombres muy dignos y sabios, esto sólo en su propia opinión, están absolutamente inmersos.

Si en la antigüedad, en algunos lugares como Fenicia o Cartago, periódicamente algunos niños eran quemados vivos, sacrificados a las deidades paganas de turno, hoy en día multiplicado por la enésima potencia, el mismo ritual continúa en todas partes del globo, pero esta vez, antes de que la criatura nazca, siendo cobardemente asesinada cuando no puede defenderse. Esto ocurre en el seno de esta civilización que se autonombra civilizada, culta, democrática y progresista.

Sólo en España se produce un aborto cada 6,6 minutos, el mismo tiempo que se tarda en tomar un café o en fumar un cigarrillo. Hoy día, uno de cada seis embarazos se interrumpe de manera voluntaria, lo que ha convertido al aborto en una causa de mortalidad ¡mayor que los accidentes de tráfico, los homicidios y los suicidios! (1)

“Sin palabras”


En el año 2006, sólo en España se superaron los 100.000 abortos, y desde que se legalizó éste en el año 1985, se ha superado el millón cien mil abortos (1.121.000 abortos).




“Sacrificando sus hijos a Moloc. Los sacrificios preferidos a Moloc eran especialmente los bebés. Durante el sacrificio, los sacerdotes del templo hacían sonar tambores, trompetas y címbalos, de manera que no oían los llantos de los niños. Hoy en día los que asesinan a los nonatos, ni siquiera oyen sus conciencias.

Es paradójico que por un lado la sociedad se preocupa tanto por la precariedad de nacimientos de las ballenas y otros animales, y por el otro condena al ser humano a no nacer, sino a ser reventado en el seno materno y succionado después.

Escribe David Wilkerson:
“Estamos sumergidos en un océano de sangre al continuar permitiendo el asesinato de millones de niños nonatos. Los doctores quitan mediante succión los cerebros de los bebés completamente desarrollados que se encuentran en el tercer trimestre de gestación, y las enfermeras que desvergonzadamente prestan su ayuda en los abortos, marchan protestando en contra del asesinato de las ballenas, de los visones y de los conejos; ¡Qué hipocresía tan descarada!” (2)



Es cruelmente paradójico también que mientras en una sala de la clínica u hospital se está intentando salvar a un feto de cinco meses, en la otra se está arrancando del vientre de otra madre a otro feto del mismo tiempo, sencillamente porque el primero es querido por la madre, mientras que el segundo no lo es.


Aplicando su subjetiva y esperpéntica noción de lo que está bien y de lo que está mal, muchas personas, muchas de ellas completamente ateas o simplemente agnósticas, pero paradójicamente actuando como si fueran Dios, determinan quien nace y quien no nace; ¿qué tal si se hubiera hecho lo mismo con ellas? Pero, claro, eso no cabe en sus mezquinas mentes.


Ante tal horror incalificable, inconfesable e indigerible, nos hacemos la pregunta ¿en qué podrían pretendidamente llegar a basarse los abortistas, legisladores, políticos, y hasta científicos para justificar tamaña abominación y pecado?


Estos restos humanos son de una persona nonata en el mes quinto de su gestación


La embriología evolucionista
Analizando el asunto, nos damos cuenta que parte de un posicionamiento absolutamente evolucionista, y por tanto ateo y contrario a la existencia y voluntad de Dios, el Creador.


Los libros de texto tratan como evidencia respecto a la evolución la llamada embriología. Enseñan que se puede observar la evolución de diferentes animales conforme se van desarrollando en el interior de la madre, y en este sentido, todavía se enseña que el feto humano tiene hendiduras branquiales, aun y cuando desde una tan tardía fecha como la de 1908, se demostró que no era cierto; no obstante sigue enseñándose en los libros de texto hoy en día.


La razón por la cual se sigue enseñando que las tiene, es para demostrar que el feto humano no es humano todavía, sino que está en una fase de pez o de anfibio. Pero la realidad cruda y dura (para esos asesinos y sus cómplices), es que el feto humano ¡no tiene hendiduras branquiales!
Eso que enseñan como hendiduras branquiales, no son sino pliegues de la piel. Esos pliegues llegarán a constituir con el tiempo los diferentes músculos del cuello. Nada tienen que ver con el aparato respiratorio.


Las razones que se dan para proceder adelante con el aborto están basadas en el error científico - además de moral - de que el feto en sus primeros momentos no es humano. Eso es falsa ciencia.







“Embrión humano de unos dos meses; nótese que tan formado está ya”

Con esa absurda y deliberada enseñanza, se pretende justificar el aborto, llegando a hacer creer que esa criatura que está en el vientre de la madre no es todavía humana, sino sólo animal. Si la criatura que está en el seno de la madre humana, no es humana todavía sino que es un animal, entonces no es grave el desembarazarse de ella si se quiere. Todo el proceso no es más que una falacia que desemboca en la muerte por asesinato de seres humanos... ¿cómo Dios no va juzgar todas estas cosas, y cómo escaparán?




El embrión humano, ¡es humano!
La realidad en todos los sentidos, es que el ser humano lo es a partir de su concepción, cuando al introducirse el espermatozoide en el óvulo se constituye el embrión. Ese embrión es un ser humano, y destruirlo per se, es una abominación y un crimen. El aborto (o interrupción voluntaria del embarazo como eufemísticamente le llaman) es un asesinato en primer grado.
Los cristianos, tenemos la instrucción escrita de Dios, la cual llamamos la Biblia, y en ella encontramos clarísimamente que la vida humana empieza en el embrión:




“No fue encubierto de ti mi cuerpo, bien que en oculto fui formado, y entretejido en lo más profundo de la tierra. Mi embrión vieron tus ojos, y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas que fueron luego formadas, sin faltar una de ellas. ¡Cuán preciosos me son, oh Dios, tus pensamientos! ¡Cuán grande es la suma de ellos! Si los enumero, se multiplican más que la arena; Despierto, y aún estoy contigo.” (Salmo 139: 15-18) (énfasis nuestro)



Es incisivamente curioso que el salmista a renglón seguido exclame: “De cierto, oh Dios, harás morir al impío; apartaos, pues, de mí, hombres sanguinarios.” (v. 19). Ya la Palabra de Dios advertía de que se iban a levantar hombres y mujeres impíos y asesinos que iban matar a los hombres desde su mera concepción, como está ocurriendo en nuestros días, como nunca antes en la historia de la humanidad.



La misma Biblia dice que la ira de Dios, se revela desde el cielo contra toda la impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad, y esto es así, porque a priori, lo que se conoce de Dios es manifestado o entendido por las cosas hechas, que los ojos pueden ver y los oídos oír, por lo cual no tienen ninguna excusa (Ro. 1: 18-20). Al negar al Creador, deberán creer en la criatura. Eso se llama evolucionismo.



La práctica legalizada del aborto no es sino consecuencia directa de creer en el evolucionismo ateísta, el cual niega al Creador, y enseña que inicialmente el ser humano no es sino un simple animal. Se enseña el evolucionismo como verdad, por lo tanto, no hay nadie a quien dar cuentas fuera del Estado o de la sociedad en este caso…pero un día darán cuentas a Dios, al cual niegan; y ese día no lo duden, llegará.



El egoísmo de base de todos aquellos que practican el aborto, desembarazándose de los hijos que no desean, se acomoda muy bien en la injusta, terrible e inhumana ley que lo permite, justificando así sus acciones. Este es un fruto más de creer en la falsa religión llamada evolucionismo.



“¡La vida humana existe dentro del vientre de la madre desde el principio!”

“Dice el necio en su corazón: No hay Dios. Se han corrompido, hacen obras abominables; no hay quien haga el bien.” (Salmo 14: 1)

Sólo los necios dicen que no hay Dios, o sencillamente le ignoran, ignorando algo tan simple y llano como el sentido de la vida; el amor a un nonato, el cual jamás verá la luz del sol, porque no se le ha permitido que la vea.

Cuando se da la espalda a Dios, uno se constituye dios, para su perdición absoluta y eterna.
La única manera de poder salir de esa condenación, es entregándose de veras al Señor, y ya es hora de hacerlo, y de todo corazón porque el tiempo es muy corto. Solo en Jesús hay salvación, porque Él es el único nombre bajo el cielo dado a los hombres en que podemos ser salvos (Hchs. 4: 12)

“El que cree en el Hijo de Dios, tiene el testimonio en sí mismo; el que no cree a Dios, le ha hecho mentiroso, porque no ha creído en el testimonio que Dios ha dado acerca de su Hijo. Y este es el testimonio: que Dios nos ha dado vida eterna; y esta vida está en su Hijo. El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida.” (1 Juan 5: 10-12)

¡¡Hagan volar este artículo!! ¡¡Reenvíenlo!!
Dios les bendiga,
© Miguel Rosell Carrillo, pastor de Centro Rey Jesucristo, Madrid, España.
www.centrorey.orgMarzo 2009

Notas:
Elmundo.es/salud; 4 julio 2005
http://www.elmundo.es/elmundosalud/2005/07/04/mujer/1120498832.html)
Pastor David Wilkerson; su libro “El Llamado Final”; pág. 12; Ed. Vida

FIN




7 mar. 2009

EL CREACIONISMO


El creacionismo es una afirmación científica, lógica y razonable: "las cosas no se hacen a sí mismas". El Universo, la Vida y el Hombre no han llegado a existir espontáneamente y por tanto, son la obra de un Creador.
El método científico nos proporciona un torrente constante de evidencias creacionistas. Todas las evidencias surgidas del método científico, sin excepción alguna, apuntan a la creación. Todos los descubrimientos científicos, desde los fósiles hasta el ADN, son testimonios claros de un Creador.
Entonces... ¿ por qué tanta gente niega la creación ? Porque los datos científicos no hablan por sí solos sino que deben ser interpretados según un modelo. En relación con los orígenes existen fundamentalmente dos modelos; el naturalismo (el universo se ha creado por sí mismo) y el creacionismo (el universo ha sido creado por una mente inteligente).

El naturalismo, a pesar de contradecir la lógica y la razón, es el punto de vista hegemónico en la mayoría de las instituciones educativas de occidente. En muchos lugares ha alcanzado la condición de dogma (no se admite crítica y el modelo creacinista se excluye por medio del ridículo)

Naturalismo: Las cosas se crean a sí mismas.
Lo opuesto al Creacionismo es el Naturalismo.
El Naturalismo las afirma que el Universo, la Vida y el Hombre han llegado a existir por medio de procesos naturales tales como explosiones, descargas eléctricas, mutaciones o selección natural.
El Naturalismo suele expresarse en forma de teorías científicas naturalistas. Una teoría científica es una posible explicación de la realidad que los científicos intentan probar experimentalmente.
Algunas de las teorías que los naturalistas se esfuerzan por probar son:
Big bang: El Universo surgió por una causa natural; una explosión.
Abiogénesis: La vida se genera espontáneamente por causas naturales, a partir de la materia inerte.
Macroevolución: Las especies superiores se generan, a partir de las inferiores por dos procesos naturales; mutaciones y selección natural.
Creacionismo: Toda creación es obra de un creador.
El Creacionismo, siguiendo las conclusiones del método científico, afirma que ningún proceso natural puede causar la aparición del Universo, la Vida o el Hombre.
El fundamento científico del Creacionismo es el Principio Universal de la Causalidad.
Según este principio:
Todo fenómeno obedece a una causa.
El fenómeno y su causa están íntimanete relacionados.
La lógica científica es completamente razonable; toda estructura inteligente (por ejemplo un avión) es consecuencia de una causa inteligente (un ingeniero aeronáutico).
Todos los estudios científicos concluyen sin excepción alguna que el Universo, la Vida y el Hombre presentan las características de una obra concebida y realizadada por un autor inteligente. Gracias al método científico las pruebas científicas de la creación se acumulan con una velocidad vertiginosa.
El creacionismo se basa en leyes científicas.
El Creacionismo se fundamenta en las leyes científicas establecidas. Una ley científica es un fenómeno universal observado experimentalmente.
Algunas de leyes científicas observadas experimentalmente que confirman la creación son:
Leyes de la Termodinámica: LEY CIENTIFICA: La cantidad de energía permanece constante y la entropía aumenta con el paso del tiempo. CONSEQUENCIA LOGICA: Hubo un momento en el pasado en el que la entropía del universo era cero, es decir que toda la energía era util.
Ley de la Biogénesis:LEY CIENTIFICA: La vida viene de la vida. CONSEQUENCIA LOGICA: La vida en el universo procede de un ser vivo.
Leyes de Mendel: LEY CIENTIFICA: Las características de un ser vivo son siempre una recombinación de la información genética heredada. CONSEQUENCIA LOGICA: Las variaciones dentro de una misma especie son el resultado de una gran cantidad de información genética presente ya en sus antepasados no de la aparición espontánea de nueva información genética..

Conclusión
Naturalismo y Creacionismo son dos interpretaciones opuestas del mundo natural.
El Naturalismo afirma que el Universo la Vida y el Hombre llegaron a exitir por procesos naturales. El Naturalismo se expresa en teorías no observadas con el método científico ( Big Bang, Abiogénesis, Macroevolución, etc ).
El Creacionismo afirma que, según el principio de la causalidad, toda creación es obra de un Creador. El creacionismo se apoya en leyes y principios observados científicamente (Termodinámica, Biogénesis, Mendel, etc).
Creacionismo.net pretende defender el método científico como fuente de verdad y testimonio del Creador. La Biblia afirma que la naturaleza es un testimonio del Creador y por tanto el estudio científico de la naturaleza nos proporciona cada vez más evidencias de la creación.

14 feb. 2009

ACOSO LABORAL Y ESCOLAR

Frecuentemente escuchamos o vemos en los medios de comunicación testimonios y personas que sufren o han sufrido algún tipo de acoso, laboral y escolar y es que sufrir acoso es más común de lo que quisiéramos, el acoso laboral o también conocido como moobing, palabra inglesa que traducida es ('acosar', 'hostigar', 'acorralar en grupo'), básicamente consiste en llevar a cabo acciones que como finalidad tienen que un trabajador se despida:
* Gritar, avasallar o insultar a la
víctima cuando está sola o en presencia de otras personas.
* Asignarle objetivos o proyectos con plazos que se saben inalcanzables o imposibles de cumplir, y tareas que son manifiestamente inacabables en ese tiempo.
* Sobrecargar selectivamente a la víctima con mucho trabajo.
* Amenazar de manera continuada a la víctima o coaccionarla.
* Quitarle áreas de responsabilidad clave, ofreciéndole a cambio tareas rutinarias, sin interés o incluso ningún trabajo.
* Tratarle de una manera diferente o discriminatoria, usar medidas exclusivas contra él, con vistas a estigmatizarlo ante otros compañeros o jefes (excluirle, discriminarle, tratar su caso de forma diferente).
* Ignorarle (hacerle el vacío)

Otro tipo de acoso es el conocido bullying o acoso escolar según el investigador Dan Olweus “Un alumno se convierte en víctima cuando está expuesto de forma repetida
y durante un tiempo a acciones negativas que lleva a cabo otro alumno o varios de ellos. La victimización entre iguales es una conducta de persecución física y/o psicológica que realiza el alumno o alumna contra otro al que elige como víctima de ataques repetidos. Esta acción negativa e intencionada sitúa a las víctimas en posiciones de las que difícilmente pueden salir por sus medios”
Entre los casos de acoso más conocidos se encuentran el de Jokin Zeberio, de 14 años, que se suicidó, tirándose al vacío con su bicicleta, desde lo alto de la muralla de Hondarribia. Para poner fin a una serie de palizas, insultos y otras vejaciones sufridas por muchos años.


QUÉ DEBEMOS HACER ANTE EL ACOSO?
Busca consejo en tus pastores, y refuerza cada día tu relación con el SEÑOR, confiando y creyendo que él te sana, él te cuida y sobretodo que él te AMA
Esperamos que este salmo sea de ánimo y fortaleza.



SALMO 3
¡Oh JEHOVÁ, cuanto se han multiplicado mis adversarios!
Muchos son los que se levantan contra mí.
Muchos son los que dicen de mí:
No hay para él salvación en DIOS.
Más Tú Jehová, eres escudo alrededor de mí;
Mi gloria y el que levanta mi cabeza
Con mi voz clamé a JEHOVÁ
Y él me respondió desde su monte santo.
Yo me acosté y dormí,
Y me desperté, porque JEHOVÁ me sustentaba.
No temeré a diez millares de gente,
Que pusieren sitio contra mí.
Levántate, JEHOVÁ; sálvame DIOS mío;
Por que tú heriste a todos mis enemigos en la mejilla;
Los dientes de los perversos quebrantaste.
La salvación es de Jehová; sobre tu pueblo sea tu bendición.

1 feb. 2009

LA VIOLENCIA EN LAS PAREJAS


Todo el mundo ha oído canciones sobre el sufrimiento que puede provocar el amor. Pero eso no se refiere al dolor físico: una persona que te quiere jamás debería maltratarte. Las relaciones saludables implican respeto, confianza y consideración hacia la otra persona.
Lamentablemente, muchas relaciones se vuelven violentas. De hecho, 1 de cada 11 estudiantes secundarios realizan denuncias de violencia física de parte de su pareja.
A veces los malos tratos o la violencia se pueden confundir con el hecho de estar pendiente, preocuparse y cuidar de una persona. En algunos casos, resulta incluso halagador; por ejemplo, piensa en una amiga cuyo novio es sumamente celoso. Tal vez hayas pensado en alguna ocasión que el novio de tu amiga está muy enamorado y se preocupa mucho por ella. Pero, en realidad, los celos desmesurados y el comportamiento controlador no son en absoluto signos de afecto. El amor implica respeto y confianza; no significa estar constantemente preocupado por el posible final de la relación.
Los malos tratos y la violencia pueden ser físicos, psicológicos o sexuales. Dar bofetadas, puñetazos o patadas son formas de violencia física que se pueden dar tanto en las relaciones de pareja como en las de amistad.
El maltrato psicológico, como meterse con alguien, intimidarlo y humillarlo, puede ser difícil de detectar porque no deja marcas o cicatrices visibles. Las amenazas, los insultos, las descalificaciones y el desprecio son formas de maltrato psicológico que pueden hacer mucho daño y dejar trastornos emocionales -no sólo mientras ocurren sino también a largo plazo.
Cualquier persona puede ser víctima de maltrato, sin importar si es hombre o mujer.
El primer paso para escapar de una relación violenta es darte cuanta de que todo el mundo tiene derecho a que lo traten con respeto y a no recibir malos tratos físicos, sexuales o psicológicos.


SIGNOS DE QUE ESTÁS SIENDO VÍCTIMA DE MALOS TRATOS O VIOLENCIA
A continuación, encontrarás algunas señales de que puedes estar manteniendo una relación caracterizada por la violencia. Debes estar atento si tu pareja hace algo de lo siguiente:
te provoca daños físicos de cualquier forma, incluidas las bofetadas, los empujones, las sacudidas, las cachetadas, las patadas o los puñetazos
intenta controlar diferentes aspectos de tu vida, por ejemplo, cómo vistes, a quién frecuentas y qué dices
con frecuencia, te humilla o te hace sentir que no vales nada; por ejemplo, te desacredita pero dice que te quiere
te amenaza con hacerte daño si terminas la relación
deforma la realidad para hacerte sentir que eres tú quien tiene la culpa de su comportamiento
te exige que le informes siempre adónde vas
se pone celosa y se enfada constantemente cuando quieres pasar tiempo con tus amigos
Frases como: "Si me quisieras de verdad, harías…" también deberían ponerte sobre aviso. Este tipo de afirmaciones no son más que un chantaje emocional realizado por una persona que sólo busca conseguir lo que desea. Si sientes que algo no está bien, es probable que así sea.
Signos de que un amigo está siendo víctima de malos tratos o de violencia
Además de las señales que ya mencionamos, aquí encontrarás algunos signos de que una persona puede estar siendo maltratada por su pareja:
Moretones, fracturas, distensiones, heridas o marcas corporales inexplicables.
Tendencia excesiva a culparse o avergonzarse sin motivo aparente.
Alejamiento y actitud reservada con los amigos y la familia.
Dejar de asistir a las celebraciones escolares o sociales con la excusa de que no les ve ningún sentido.
Las víctimas de malos tratos o violencia necesitan que alguien las escuche y crea en ellas. Tal vez no quieran contárselo a sus padres por temor a verse obligadas a poner fin a la relación. Estas personas a menudo creen que la violencia es culpa suya; que "se lo han buscado" o que no merecen nada mejor. Pero nadie merece que lo maltraten. Tu amigo necesita que lo ayudes a entender que lo que le ocurre no es por su culpa, que no es una mala persona. La persona que ejerce la violencia tiene graves problemas y necesita ayuda profesional.
Si un amigo está recibiendo malos tratos, necesita tu paciencia, tu cariño y tu comprensión. También necesita que lo animes a pedir ayuda a un adulto inmediatamente, por ejemplo, a sus padres o al psicólogo escolar. Lo que más necesita es ser escuchado sin ser juzgado. Se necesita mucho valor para reconocer que uno está siendo objeto de malos tratos; haz que tu amigo sepa que tiene todo tu apoyo.


CICLO DE LA VIOLENCIA FÍSICA
Lenore Walker definió el Ciclo de la violencia a partir de su trabajo con mujeres, y actualmente es el modelo más utilizado por las/los profesionales.
El ciclo comienza con una primera fase de Acumulación de la Tensión, en la que la víctima percibe claramente cómo el agresor va volviéndose más susceptible, respondiendo con más agresividad y encontrando motivos de conflicto en cada situación.
La segunda fase supone el Estallido de la Tensión, en la que la violencia finalmente explota, dando lugar a la agresión.
En la tercera fase, denominada de “Luna de Miel” o Arrepentimiento, el agresor pide disculpas a la víctima, le hace regalos y trata de mostrar su arrepentimiento. Esta fase va reduciéndose con el tiempo, siendo cada vez más breve y llegando a desaparecer. Este ciclo, en el que al castigo (agresión) le sigue la expresión de arrepentimiento que mantiene la ilusión del cambio, puede ayudar a explicar la continuidad de la relación por parte de la mujer en los primeros momentos de la misma.
Este ciclo pretende explicar la situación en la que se da violencia física, ya que la violencia psicológica no aparece de manera puntual, sino a lo largo de un proceso que pretende el sometimiento y control de la pareja.

CONSECUENCIAS PSICOLOGICAS PARA LA MUJER MALTRATADA
El síndrome de la mujer maltratada, definido por Walker y Dutton se define como una adaptación a la situación caracterizada por el incremento de la habilidad de la persona para afrontar los estímulos adversos y minimizar el dolor, como negación; por el cambio en la forma de verse a sí mismas, a los demás y al mundo. También pueden desarrollar los síntomas del trastorno de estrés postraumático, sentimientos depresivos, de rabia, baja autoestima, culpa y rencor; y suelen presentar problemas somáticos, disfunciones sexuales, conductas adictivas y dificultades en sus relaciones personales;re-experimentación del suceso traumático, evitación de situaciones asociadas al maltrato y aumento de la activación. Estas mujeres tienen dificultades para dormir con pesadillas en las que reviven lo pasado, están continuamente alerta, hipervigilantes, irritables y con problemas de concentración.
Además, el alto nivel de ansiedad genera problemas de salud y pueden aparecer problemas depresivos importantes.
Desarrollo del síndrome de la mujer maltratada
En la primera fase, la mujer está confusa y desorientada, llegando a renunciar a su propia identidad y atribuyendo al agresor aspectos positivos que la ayudan a negar la realidad. Se encuentran agotadas por la falta de sentido que el agresor impone en su vida, sin poder comprender lo que sucede, solas y aisladas de su entorno familiar y social y en constante tensión ante cualquier respuesta agresiva de su pareja.
Durante esta fase, las mujeres pasan un choque inicial en el que se sienten heridas, estafadas y avergonzadas, además de encontrarse apáticas, cansadas y sin interés por nada.

CÓMO PUEDES AYUDARTE A TÍ MISMO?
¿Qué deberías hacer si estás siendo víctima de cualquier tipo de malos tratos o violencia? Si crees que amas a una persona, pero con frecuencia le tienes miedo, ha llegado el momento de poner fin a esa relación cuanto antes. Mereces que te traten con respeto y puedes encontrar ayuda.
Primero, protégete. Un adulto en quien confíes te puede ayudar. Si la persona que te maltrata te ha agredido físicamente, solicita atención médica inmediatamente o llama a la policía. Agredir físicamente a una persona es un delito, al igual que la violación, incluso si el violador es una persona con quien mantienes una relación sentimental.
Evita aislarte de tus amigos y familiares. Tal vez no sepas a quién acudir o quizás te avergüences de lo ocurrido, pero será entonces cuando necesitarás más apoyo. Muchas personas, como los psicólogos, médicos, profesores, entrenadores y tus amigos querrán ayudarte; permíteles que lo hagan.
No creas que puedes salir de esta situación tú solo. Tus familiares y amigos que te aprecian y se preocupan por ti pueden ayudarte a superarlo. Es importante que sepas que el hecho de pedir ayuda no es ningún signo de debilidad: por el contrario, indica que eres muy valiente y estás dispuesto a defenderte.

……Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación.
Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad.
Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia porque ellos serán saciados.
Bienaventurados los misericordiosos porque ellos recibirán misericordia.
Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a DIOS.
Bienaventurados los pacificadores porque ellos serán llamados HIJOS DE
DIOS…” (Mateo 5:4-9)

3 ene. 2009

LOS MALOS TRATOS

A Elena se le había hinchado tanto el dedo que no podía sacarse el anillo. No creía que estuviera roto porque todavía lo podía doblar. Ya había pasado una semana desde que su padre la agarró bruscamente de la mano y la empujó contra la pared, pero el dedo le seguía doliendo mucho. Estaba tan avergonzada que no se lo había contado a nadie. Elena odiaba el modo en que su padre la insultaba - y la acusaba de todo tipo de cosas que ella no había hecho - sobre todo cuando el había estado bebiendo. Le hacía sentirse fatal. Ella habría deseado que su padre dejara de comportarse así, pero no tenía muchas esperanzas de que las cosas fueran a cambiar.

¿Qué son los malos tratos?
Los malos tratos en el seno de la familia pueden adoptar muchas formas diferentes. Podemos distinguir entre malos tratos físicos, malos tratos psicológicos, que incluyen tanto los emocionales como los verbales y abusos sexuales. Asimismo, podemos encontrarnos con cualquier combinación de estas variantes. La desatención - cuando los padres no atienden las necesidades básicas de los menores que dependen de ellos - puede ser una forma de malos tratos.
La violencia familiar puede afectar a cualquier persona, independientemente de la religión, el color de la piel o la clase social. Se da tanto en las familias acomodadas como en las pobres y tanto en las monoparentales como en aquellas donde están presentes ambos progenitores. A veces el padre o la madre maltratan al otro cónyuge, lo que puede ser muy difícil de sobrellevar para los hijos que son testigos de los malos tratos. Algunos padres maltratan a sus hijos utilizando la crueldad física o verbal para disciplinarlos. Tanto las chicas como los chicos pueden ser objeto de malos tratos en forma de castigos corporales impuestos por sus padres -pero los chicos reciben más palizas que las chicas.
Tipos de malos tratos
Los malos tratos físicos suelen ser el tipo de malos tratos más fácil de detectar. Incluyen cualquier forma de golpear, sacudir, quemar, pellizcar, morder, ahogar, aplastar, arrojar, azotar, dar palizas, o cualquier otra acción que provoque lesiones corporales, deje marca o produzca dolor físico importante.
Los abusos sexuales incluyen cualquier tipo de contacto sexual entre un adulto y un menor o entre dos menores entre los que exista una diferencia de edades considerable. Cuando los abusos sexuales se dan en el seno de la familia inmediata, reciben el nombre de incesto.
Los malos tratos psicológicos pueden ser difíciles de detectar porque no dejan marcas corporales. Es obvio que las personas se gritan las unas a las otras, expresan enfado y se insultan, y expresar el enfado a veces puede ser saludable. Pero los malos tratos psicológicos suelen ocurrir cuando los gritos y la expresión del enfado van demasiado lejos o cuando un padre desprecia, amenaza o humilla constantemente a un hijo hasta que su autoestima y sus sentimientos de valía personal se ven negativamente afectados. Y, del mismo modo que los malos tratos físicos pueden dejar cicatrices corporales, los malos tratos psicológicos pueden dejar secuelas emocionales.
La desatención es probablemente el tipo de malos tratos más difícil de definir. Ocurre cuando un niño no tiene el alimento, la vivienda, las ropas, las atenciones médicas o la supervisión que necesita. La desatención emocional ocurre cuando un padre no proporciona a su hijo suficiente apoyo emocional o le presta poca atención a ninguna atención en absoluto de una forma deliberada y consistente. Pero no se puede considerar desatención cuando un padre no le da a su hijo algo qué éste quiere, como un nuevo ordenador o un teléfono móvil.
Por descontado, los malos tratos no sólo se dan dentro de la familia. El comportamiento típico de los "abusones" del colegio o del instituto es una forma de malos tratos que se da en seno de muchos grupos de escolares - aunque los malos tratos se dan entre personas de cualquier edad. Intimidar, amenazar, acosar o humillar a alguien se pueden considerar formas de malos tratos al mismo nivel que darle una paliza. Las personas que se comportan de este modo a menudo han sido víctimas de malos tratos. Esto también es cierto cuando los malos tratos se dan en el seno de la pareja. Pero el hecho de haber recibido malos tratos no es ninguna excusa para maltratar a nadie.
Los malos tratos también pueden adoptar la forma de delitos motivados por prejuicios, cuando se dirigen contra determinadas personas sólo por su raza, religión, capacidades, género u orientación sexual.
Reconocer los malos tratos :
Por extraño que pueda parecer, a la gente a veces le resulta difícil reconocer que está siendo víctima de malos tratos. Por ejemplo, Elena ha sido objeto de malos tratos, pero ella no lo ve así. Reconocer los malos tratos puede resultar particularmente difícil para aquellas personas que llevan muchos años conviviendo con ellos. Aceptan la situación como algo natural y creen que no se puede hacer nada al respecto. Las personas maltratadas pueden pensar equivocadamente que son ellas quienes provocan los malos tratos, por su mala conducta o por no estar a la altura de las expectativas de otra persona.

Una persona que se ha criado en una familia violenta o donde se infligen malos tratos puede no saber que los miembros de una familia pueden tratarse de otra forma. Una persona que sólo conoce este tipo de relaciones puede creer erróneamente que golpear, empujar, aplastar o insultar son formas perfectamente normales de tratar a los demás cuando uno está muy enfadado. Cuando un niño se acostumbra a presenciar malos tratos entre sus padres, puede acabar creyendo que la relación que mantienen sus padres es completamente normal. Es importante que la gente que crece en un entorno caracterizado por los malos tratos sepa que eso no es una forma normal, sana o aceptable de tratar a la gente.

¿Por qué ocurren?
No hay una única razón de los malos tratos, aunque hay algunos factores que parecen incrementar las probabilidades de que una persona se convierta en maltratadora. Por ejemplo, el hecho de crecer en una familia donde ha habido malos tratos puede enseñar a una persona que los malos tratos son una forma de vida. De todos modos, afortunadamente, mucha gente que se ha criado en familias donde ha habido malos tratos se da cuenta de que este comportamiento no es aceptable y son capaces de romper el círculo vicioso de los malos tratos.


Algunas personas maltratan a los demás porque no saben controlar adecuadamente sus sentimientos. Por ejemplo, las personas que no son capaces de controlar el enfado o aquellas que no saben afrontar las situaciones estresantes (como quedarse sin trabajo o tener problemas de pareja) pueden pagarlo con otras personas. Algunos trastornos de la personalidad y algunas enfermedades mentales también pueden interferir con la capacidad de una persona para relacionarse con los demás de una forma sana, o motivar que tenga problemas con la agresión y el autocontrol. Pero, por descontado, no todo el mundo que tiene un trastorno de la personalidad o una enfermedad mental tiene que convertirse necesariamente en un maltratador.
El abuso de sustancias, como el alcoholismo o el consumo de drogas, también pueden desempeñar un papel en los malos tratos, al interferir con el autocontrol.
Por descontado, el hecho de que una persona tenga un problema no tiene que implicar automáticamente que se convertirá en un maltratador. De todos modos, si tú eres una de las miles de personas que viven una situación de malos tratos, te puede ser de gran ayuda entender por qué algunas personas infligen malos tratos - y darte cuenta de que la violencia sólo es responsabilidad de la persona que la inflige, nunca la culpa de quien la recibe.
Aún en el caso de que alguien cercano a ti tenga problemas de comportamiento u otro tipo de problemas que le hagan más proclive a maltratar a otras personas, esto no implica que los malos tratos sean aceptables, normales o excusables. Los malos tratos siempre se pueden corregir, y todo el mundo puede aprender a ponerles freno.



¿Cuáles son los efectos de los malos tratos?
Cuando una persona es víctima de malos tratos, éstos pueden repercutir sobre todos y cada uno de los aspectos de su vida, y especialmente sobre su autoestima. La medida en que los malos tratos afectan a una persona depende de las circunstancias que rodean a los malos tratos, la frecuencia de los mismos, el tiempo durante el que se infligen, la edad de la víctima y muchos otros factores.
Por supuesto, en todas las familias hay discusiones. De hecho, lo raro es que en una familia no haya nunca momentos difíciles, desacuerdos y enfados. En la mayoría de las familias se utilizan a veces los castigos y la disciplina -como quitar privilegios a los hijos o prohibirles que salgan de su habitación o que salgan con sus amigos. Pero, cuando el castigo provoca daños físicos o psicológicos, se convierte en un problema. Y esto recibe el nombre de malos tratos.
Los adolescentes que son objeto de malos tratos suelen tener problemas para conciliar el sueño y para concentrarse. Y su rendimiento académico puede verse negativamente afectado porque están enfadados o asustados o porque no se pueden concentrar.
Muchas personas que han sido víctimas de malos tratos desconfían de los demás. Algunos sienten rabia contra sí mismos y contra los demás y les cuesta mucho hacer amistades. Algunos adolescentes que han sido víctimas de malos tratos se deprimen. Algunos se involucran en comportamientos autodestructivos, como autolesionarse o abusar de sustancias, como las drogas o el alcohol. Y hasta es posible que intenten suicidarse.
Es normal que una persona que haya sido maltratada por alguien a quien quiere, no sólo se sienta dolida y preocupada, sino también confundida sobre lo que le ha ocurrido. Puede sentirse culpable o avergonzare de lo ocurrido, sobre todo si ha sido objeto de abusos sexuales. Pero los malos tratos nunca son culpa de quien los recibe, por mucho que el maltratador intente echarle las culpas.

Los maltratadores a menudo intentan manipular a quienes maltratan para que crean que ellos son los culpables de los malos tratos y/o para que los mantengan en secreto. Un maltratador puede decir cosas como: "Esto será un secreto entre tú y yo", o "Si se lo cuentas a alguien, te haré daño o se lo haré a tu madre", o "Si intentas explicárselo a alguien, tendrás problemas. Nadie te creerá e irás a la cárcel por mentiroso". Ésta es la forma de conseguir que la víctima crea que no hay nada que pueda hacer y, por lo tanto, no merece la pena tomar medidas para poner fin a los malos o denunciarlos.

A las personas que son objeto de malos tratos puede resultarles difícil obtener ayuda, porque para ello tienen que acusar a alguien a quien quieren - alguien que puede ser maravilloso con ellos gran parte del tiempo y desagradable sólo parte del tiempo। De ahí que los malos tratos no se suelan denunciar.
¿Qué debería hacer una persona que recibe malos tratos?

Las personas que son víctimas de malos tratos necesitan ayuda. El hecho de mantenerlos en secreto no les protege de futuros malos tratos sino todo lo contrario - lo único que consiguen ocultándolos es incrementar las probabilidades de que continúen los malos tratos.
Si tú o alguien que conoces está siendo objeto de malos tratos, habla con alguien en quien confíes o en quien confíe tu amigo - un familiar, un amigo, un profesor de confianza, un médico o una adulto que trabaje con menores, sea en tu colegio o instituto o en tu lugar de culto.



Cuando los hijos maltratan a sus padres...

El “Síndrome del emperador”
No son mayores de edad, pero son los verdaderos jefes de la familia. No son delincuentes comunes, pero pegan, amenazan, roban, agreden psicológicamente… Son los protagonistas del llamado “síndrome del emperador”, un fenómeno de maltrato de hijos a padres que se ha instalado con fuerza en la sociedad.
Este tipo de violencia no es nueva, pero en los últimos años su incidencia se ha disparado: desde el año 2000, los casos de este tipo de maltrato se han multiplicado por seis, con cerca de 6 mil 500 denuncias recibidas por la Fiscalía General del Estado el año pasado.
Estos datos podrían reflejar sólo la punta del iceberg del problema, por la resistencia de los padres a denunciar a sus propios hijos. La pasada primavera, un caso sacó a la luz pública esta situación: una madre asturiana rogó a los servicios sociales que se ocuparan de su hija, cuyo comportamiento violento (golpes, robos, amenazas) ya no era capaz de resistir.
Sin embargo, “éste no es un caso característico, la tendencia de los padres es a encubrir el problema”. E l fenómeno se ha tratado durante más años y los datos sobre su incidencia son más preocupantes. Un estudio realizado en Estados Unidos advierte que la violencia (no exclusivamente física) de adolescentes hacia sus padres tiene una incidencia de entre el 7 y el 18 por ciento en las familias tradicionales (en las monoparentales llega hasta el 29, mientras que las estadísticas canadienses aseguran que uno de cada 10 padres son maltratados).




Razones

¿Qué puede ocurrir en la personalidad de un niño para que llegue a agredir a sus padres?
Esto señala a innumerables causas genéticas, familiares y ambientales que ayuden al desarrollo de este problema.
Podemos mencionar, entre ellas, “el abandono de las funciones familiares, la sobreprotección y sobre exigencia simultáneas, los hábitos familiares determinados por la escasez de tiempo, la ausencia de autoridad, la permisividad y, sobre todo, la falta de elementos afectivos, como la calidez en la relación con los hijos. Se les educa más en otros entornos sociales que en la familia, algo que no ocurría hace tan sólo una década”.
Sin embargo, para otros expertos, aspectos familiares o sociales, como la permisividad o la ausencia de autoridad, no son suficientes para explicar este fenómeno.
“Un padre excesivamente permisivo tiene como resultado un hijo caprichoso e irresponsable, pero no un hijo violento. La permisividad puede echar a perder a un niño (hacerse vago, juntarse con malas compañías, cometer delitos), pero si hay violencia es como resultado de un proceso de deterioro personal por falta de educación, generalmente al final de la adolescencia”, explicó.
Para Garrido, la clave está en que estos niños “son incapaces de desarrollar emociones morales (como la empatía, el amor o la compasión), lo que se traduce en dificultad para mostrar culpa y arrepentimiento sincero por las malas acciones”.
Por ello, asegura que el “síndrome del emperador” tiene causas tanto biológicas (dificultad para desarrollar emociones morales y conciencia) como sociológicas, ya que, en la actualidad, “se desprestigia el sentimiento de culpa y se alienta la gratificación inmediata y el hedonismo.
“La familia y la escuela han perdido la capacidad de educación, y esto favorece que chicos con esta predisposición, que antes eran mantenidos por la sociedad, ahora tengan mucha más facilidad para exhibir la violencia”.
El elemento decisivo son “las carencias más o menos claras en la adquisición de competencias personales”, agudizado por el hecho de que “el hijo ideal de los padres está en franca contradicción con los hijos sociales ideales definidos por la sociedad de consumo y malas enseñansas y ejemplos que encontramos en la sociedad.
La importancia de los medios en este factor es clave: “La televisión enseña valores muy perjudiciales para los jovenes y para los niños, sobre todo a las tantas horas de la noche, y hay que decir que se tiene que esforzarse por renunciar a cosas inadecuadas y para perseguir metas que se requieren de mucho esfuerzo y asi se tendran buenos abitos y buenos valores. Los hijos tiranos ven en los medios muchas conductas y metas que son coincidentes con lo que ellos desean: pasarla bien y hacer lo que quieran sin que nadie les obstaculice”.



Lo que para muchos es una falta de disciplina que se soluciona con una “bofetada a tiempo”, es, sin embargo, un problema mucho más profundo que exige “ayudar a que el niño desarrolle una conciencia sólida; ésta es la mejor policía. Y ello se logra aplicando castigos razonables, pero firmes, y explicando las razones morales y prácticas que supone su mala acción. En los casos más graves , es mejor buscar consejos antes de actuar o de tomar cualquier decisión equivocada.
Las madres, principales víctimas.Los escasos estudios realizados en sobre este fenómeno no permiten elaborar un perfil exacto de las familias que acogen a un niño o joven con este problema.

“La mayoría de los casos se da en madres que vuelven a tener otra pareja”. Un informe asegura que la madre es la víctima en el 87 por ciento de las ocasiones que se produce este tipo de violencia, y que principalmente recibe agresiones físicas, aunque también son habituales las verbales. En el 13.8 por ciento de los casos, el estudio refleja que la intimidación se produjo con un cuchillo o un arma similar.


La edad media de los menores denunciados por este tipo de violencia es inferior a la de otros delitos. Mientras que en estos últimos años han sido de 17 años de edad.


La última característica es que esta violencia familiar tiene una incidencia sensiblemente superior en hijos adoptados frente a los biológicos.


Cómo detectar este problema en casa:
1.- Incapacidad para desarrollar emociones morales (empatía, amor, compasión, etcétera) auténticas. Esto se traduce en muchas dificultades para mostrar culpa y arrepentimiento sincero por las malas acciones.
2.- Incapacidad para aprender de los errores y de los castigos. Ante la desesperación de los padres, no parece que sirvan regaños y conversaciones, él busca su propio beneficio, parece guiado por un gran egocentrismo.
3.- Conductas habituales de desafío, mentiras e incluso actos crueles hacia hermanos y amistades.


Cómo enfrentarse a este problema:
1.- Desarrollar de manera intencionada y sistemática las emociones morales y la conciencia de los hijos, dándoles oportunidades para que practiquen actos altruistas y que extraigan lecciones morales.
2.- Establecer límites firmes que no toleren la violencia y el engaño.
3.- Prestar ayuda para que desarrollen habilidades no violentas, y que puedan ser de apoyo en la familia.
Medita en los siguientes vesículos que podrán ser de ayuda.
JEHOVÁ es mi pastor, nada me faltalrá . En lugares de delicados pastos me hará descansar; junto a aguas de reposo me pastoreará. Confortará mi alma.Me guiará por sendas de justicia por amor de su NOMBRE.
Aunque ande en valle de sombra de muerte , no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; tu vara y tu cayado me infundirá aliento SALMO 23 :1-4


























1 ene. 2009